El día de hoy, como cada año, se rinde homenaje a nivel mundial a todos los socorristas conocidos, por su importantísima labor e invaluable trabajo que rinden en beneficio de la mayoría de las comunidades de casi todos los países del mundo.
Esta fecha se escogió en conmemoración de la Batalla de Solferino, cuyas consecuencias y secuelas fueron observadas detenidamente pero con horror, por Henry Dunant (1828-1910), fundador del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, quien sugirió la formación de Sociedades de Socorros en todos los países, con el fin de atender a las víctimas de guerra, sin discriminación alguna, proponiendo el establecimiento de Códigos de respeto por la vida humana, aun en situaciones de confrontación interna o externa en y entre países, así como en casos de desastres y calamidades de la naturaleza.

 

 

 

Era el año 1859 cuando un hombre presencio la guerra de Solferino; una guerra inhumana que no se diferencia mucho de otras guerras, en donde los hombres se enfrentaban contra otros, y donde el ganar era la misión y el matar al enemigo el objetivo.
Gracias a la iniciativa de un hombre que de forma desinteresada quiso ayudar a su prójimo y con la ayuda de pobladores cercanos a la zona del conflicto hombres, mujeres y niños comenzaron a socorrer a todo los heridos y moribundos, indiferentes al bando que peleaban y a la ideología que tuvieran, fueron tratados por igual.