LOS SONÁMBULOS: SOBRE DELFINA O LA MAMÁ DE CHUCKY

IMG-20170506-WA0130

Por Jesús Delgado Guerrero

Durante las últimas cuatro semanas se desplegó una intensa campaña sobre pretendidos trastupijes de la candidata de Morena al gobierno del Estado de México, la profesora Delfina Gómez Álvarez. Todas las purulencias políticas en una persona, fuente además de calamidades futuras: ahora, supuestos especialistas anuncian la devaluación del peso frente al dólar si la mentora gana los comicios (con Trump como “cabeza de negro”, que terminó triunfando, los especuladores depredaron a gusto).

Desde calls centers apenas iniciada la contienda, con preguntas como: “¿sabía usted que la maestra Delfina se pagó más de 400 mil pesos cuando fue alcaldesa de Texcoco?”, hasta el “informativo” del viernes pasado: “ya se tienen los documentos que prueban todos los desvíos de Delfina cuando fue edil en Texcoco…”, sumando vinculaciones con el aparentemente defenestrado ex gobernador veracruzano Javier Duarte, secuestradores, grupos criminales y otros pillos políticos, así como retenciones de cuotas y amagos a empleados de la administración texcocana, denuestos de mujeres dirigentes del PRI, pasando por la “confusión” calderonista de su nombre y… ¡ufff!

Total, que “Dios está en todas partes, menos en Texcoco”, y durante el último mes y días Gómez Álvarez ha sido presentada casi como una leprosa política.

Dirigentes de partidos, candidatos y comentaristas en medios afines no han escatimado tiempo ni espacio, estimulando el vouyerismo político del público, que se solaza del coliseo de la lucha política.

¿El resultado? La profesora se da ínfulas quijotescas, voltea a ver a los que la siguen en la carrera y les suelta un: “¡vamos súper requetebién!”, tal vez como muestra de agradecimiento hacia sus opositores por todo su empeño.

Con esto no me refiero a la catarata de las encuestadoras que, hay que recordar, el año pasado en comicios en 13 entidades simplemente deslizaron sus simpatías y no dieron una. Nada fiables, pues, igual que las calificadoras de riesgo financiero con los especuladores, autores de la crisis del 2008, todavía vigente.

No. Lo que hay que resaltar es que “tantos decibeles” (el tamaño, un gran bombardeo propagandístico disfrazado de “periodismo” o de denuncia electoral) no han pasado inadvertidos hasta para los más ingenuos o declaradas bestias apolíticas, más cuando los diseñadores de la nueva Mamá de Chucky o caricatura de “Madam Mim” (bruja famosa de película infantil) han topado con sus propios fantasmas, de larguísima cola.

“Si no tenemos éxito, corremos el riesgo de fracasar”, diría Bush (¡brujo!) en plan de estratega en el “war room” de campaña de los adversarios de la ex edil de Texcoco. Pues sí. En cada lance en su contra la “víctima” ha estado a gusto en La Parrilla de San Lorenzo comicial: “Asado está, que me quemen del otro lado… ¡nos va súper requetebién!”.

Deja un comentario en movimiento

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s