OBSERVANDO:¿POLÍTICOS HIPÓCRITAS?

image

Por: PEPE TOÑO

Hay un ex candidato del PRI a la Presidencia Municipal de Nezahualcóyotl y encargado de la Universidad Tecnológica de Nezahualcóyotl (UTN) que se ha convertido en el servidor público que cuenta con una “hipocresía política” que en lugar de sumar a personas al partido, lo rechazan por carecer de una trayectoria y arraigo dentro del territorio donde lo postulan, al interior de la UTN no ha podido resolver los problemas laborales por lo que han tenido que venir a apoyarlo de la Ciudad de Toluca para resolver los problemas aunque no lo reconozca.
Como encargado de la escuela no ha podido solucionar la problemática, como servidor público intenta hacer política aunque con ello “pizote” a otros que lo apoyan. La política es un campo que se presta admirablemente para la hipocresía. No es el único, pero quizá sí sea el terreno en el que más se usa. Para ser político sólo requieres el apoyo de otro político más hipócrita.
Todos tenemos una buena idea del hipócrita. Es esa persona que busca dar una apariencia que no tiene, que persigue simular lo que no es. Hace esto con la intención de lograr algún objetivo de beneficio propio por medio del engaño a los demás. Ese es su rasgo natural, el engaño intencional.
Creo que es necesario distinguir al hipócrita del presumido, ese que también quiere dar una apariencia que no posee, pero que resulta inocente con respecto al hipócrita. Un presumido es más un vanidoso. El hipócrita es más profundo, más malévolo y torcido, alguien que busca no sólo aparentar sino engañar y mentir con esa apariencia.
Otra faceta del engaño del hipócrita. En la superficie, se entenderá rápidamente que el hipócrita busca engañar a los demás para de allí lograr un beneficio. Quiere hacer que los otros crean que posee alguna cualidad, la que sea, que en verdad no tiene. Es, al final de cuentas, un caso de fraude, de mentira. Pero hay mucho debajo de esa superficie de la hipocresía. Sí, todos entendemos que se trata de una mentira, de un engaño.
Históricamente en la actividad política se ha comprobado que quien más utiliza los términos salvar a la patria del “régimen”, lucha a muerte contra la corrupción, la inseguridad en su lugar de trabajo, el alto costo de la vida de sus ciudadanos. Son los eternos politiqueros de siempre y los que más se han llenado sus bolsillos, a costa del presupuesto que dicen defender.
Resulta paradójico y hasta incomprensible como en nuestro país, que pretende evolucionar hacia el desarrollo y ser una autentica expresión de la voluntad popular, todavía exista una casta de políticos que sigan pontificando sobre la demagogia cuando la “mediocridad filosófica” les brota por los poros, ante la mentira y la incapacidad manifiesta en el arte de gobernar.
La hipocresía política cuando se une al cinismo, siempre apunta hacia una complicidad manifiesta, ordenada y sociológicamente concertada, que repercute directa o indirectamente, en una práctica beneficiosa y no benefactora hacia el común de la gente.
En cambio el cínico politiquero, presume mucho de lo que sabe: que es un impostor arrogante y pendenciero. Cada día con mucha indignación y, lo que es peor, con mucha indiferencia, buena parte de la ciudadanía de este país, que viven al margen de los círculos clientelares del poder, el nepotismo, el tráfico de influencias, el amiguismo, la falsa información privilegiada que pulula alrededor de alcaldías, ministerios, instituciones del Estado etc. son testigos del cinismo ramplón con el cual actúan buena parte de los políticos tanto del gobierno como de la oposición.
El cinismo, la hipocresía, la desvergüenza, la desfachatez, el descaro, la impudicia son los ingredientes corrosivos en el accionar político y son parte de la escuela filosófica socrática. Cuando el cinismo se junta con la corrupción. Entonces el deterioro afecta no sólo a la persona si no a los que lo apoyan.
Muy poco son los políticos que, cuando son criticados por los medios de comunicación, censurados por el pueblo o investigados por la justicia, intentan engañarlos o confundirlos, utilizando con frecuencia sus terminales mediáticos, para señalar que las críticas, en realidad lo que buscan es perjudicarlos y en lugar de afectarlos más los fortalece.
El lenguaje hipócrita y cínico, que tanto utilizan muchos políticos, es lo que más desacredita la política. El doble y falso lenguaje. Tanto el heroico como el salvavidas. No es necesario citar nombres -de aquí y de allí-, para no reducir a anécdota la categoría. Además, estos días están en la mente de todos.
Como este servidor público hay muchos y son apoyados por las cúpulas del poder de los partidos políticos o por funcionarios de primer nivel, quienes lo único que buscan es obtener un beneficio a cambio de dar protección

Deja un comentario en movimiento

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s